Sobre el transporte público

Y la asignación de recursos

De 10 cosas que pienso, 9 son sobre la optimización, y de esas 9, 8 son sobre cosas que encuentro que están muy mal optimizadas en nuestra sociedad.

“La gente quiere esto”, “la gente quiere esto otro”. Se hace muy simple y fácil asumir que las ideas de lo que las personas quieren están dentro de la frontera de aquello que conocen. Y la verdad es que las aspiraciones de las personas se relacionan demasiado con aquello que asocian con bienestar. Es sumamente difícil de explicar por qué una sociedad no centrada en el auto sería mucho mejor para todos, en demasiados sentidos, y qué factores juegan para que se haga poco y nada al respecto.

Diagnóstico

Algo que considero perjudica mucho casi que a nuestra especie es la poca capacidad de diagnosticar un problema (casi que en el término más general de la palabra) y de hacerse las preguntas correctas.

Soy una persona y constantemente me enfrento al desafío de “quiero ir de acá hasta acá”. ¿Cómo resuelvo este problema?

Cuando muchos se enfrentan a este dilema, de forma natural y obvia (no lo niego) analizan las posibilidades para esto, solo se plantean soluciones que les son familiares como: caminando (opción incómoda), en transporte público (punto medio), o en auto (lo más cómodo). Nunca se plantean cómo podríamos hacer esto de la mejor forma como sociedad.

Cultura vs Bienestar

Y al argumento que debo admitir que me genera un poco de molestia, en exceso pro culturalista, y que suelo responder con más paciencia de la que me nace, es el de: “pero weón, ¿cómo vamos a sacrificar cosas así de la cultura? Son demasiado importantes”.

Weón, esto se relaciona con el mismo problema de cortoplazismo y miopía con el que cuesta calcular el coste real de las cosas, muchas veces estos “pequeños e inofensivos” gestos culturales se terminan traduciendo en hambre, en miseria. ¿Estamos dispuestos a que haya niños pasando frío en invierno con tal de mantener nuestras tradiciones?

Resulta que en el fenómeno de la inmigración, el más privilegiado es el que resguarda las tradiciones que nos entregan la identidad nacional, pero de múltiples países en crisis hemos visto que se está dispuesto a sacrificar el hogar, la dignidad, la familia, los amigos, EL IDIOMA, con tal de encontrar un futuro mejor en otro país al que solo puedes entrar a la mala.

El mundo se dirige inevitablemente a una crisis. Cuando lamentablemente ocurra, me gustaría preguntar a aquellos que defienden incondicionalmente la cultura, qué opinan de seguir este plan cuando nuestros cercanos empiezan a pagar las consecuencias.

Eficiencia y Sociedad

Pico, sobre el tema del transporte: como sociedad nos gastamos cantidades RIDÍCULAS de dinero en transporte. Si fuera por solo inventarme una métrica, el ratio entre los autos operativos que hay en Santiago y los que operan simultáneamente debe ser ridículo. Si redireccionáramos esos fondos todos a un transporte público, podríamos fácilmente vivir todos como si tuviéramos chofer privado y en asientos cómodos. No sé, digo, supongo que es razonable que a la gente le guste andar en su auto, pero lo que perdemos como sociedad en este momento es demasiado.

Ya me alargué mucho y me dio sueño, hay cosas que no se lograron conversar porque obviamente no da el espacio un solo blog para todo esto.