Las hormigas
Invaden mi cocina
Las hormigas invaden la casa. Considerando que acabo de inaugurar la sección de noticias, siento que podría hacer una, pero la primera ya fue publicada y no es mi intención saturar la sección.
Mientras liquidaba algunas en el frente de la cocina pensé, ¿cómo saben dónde está la comida? ¿cómo saben dónde buscar? ¿cómo es que cerebros tan simples pueden ser tan buenos buscando recursos? Y me puse a reflexionar sobre cómo haría yo a una hormiga si tuviera que diseñar un animal con limitaciones similares.
La idea que tuve
Lo fascinante, y que despierta mucho esta neurona que tengo que con poco hacer lo más posible, es que individualmente no tiene ningún sentido lo que hacen las hormigas, pero colectivamente la idea va tomando forma y genera resultados a partir de estrategias simples y descentralizadas. En verdad no sé cómo funciona una hormiga, pero de ahora en adelante voy a hablar como si lo que pensé en ese momento fuera una realidad científica y al que no le gusta que se vaya a otro blog.
Cómo funciona una hormiga
Para explorar el mundo exterior en busca de alimento, la hormiga tiene pequeños órganos que le permiten tener una sensibilidad limitada pero variada a factores externos en el entorno, como la temperatura, la humedad, la luz, el olfato y la orientación.
Cada hormiga nace con un patrón de comportamiento que le permite explorar el entorno de forma aleatoria pero determinista, es decir que, dado un entorno, hay lugares a los que la hormiga llega con bastante más probabilidad que otros, sin tener una ruta dibujada o un plan en mente. Pienso en planes tipo:
- Avanzo hasta que la humedad disminuya un poco
- Giro a la izquierda
- Avanzo y si la temperatura sube giro a la derecha
- Si choco con una pared la subo
- Si cambio mi orientación me desvío 30 grados
Algo así, por dar un ejemplo, instrucciones “random”, pero que permiten que una hormiga, con una memoria limitada, permita compartir las instrucciones de qué ruta fue la que tomó.
¿Como compartir esta info? Culiando. Entonces cuando una hormiga encontró comida en mi cocina, llegó al hormiguero y dijo “cabros cachen, fui derecho por acá, y cuando me cagué de frío me desvié a la derecha, y encontré comida”, y la reina dijo “ah pulento culiemos”. Y los hijos de esta orgía serían capaces de repetir la ruta, quizás con pequeñas variaciones, que le permitan optimizar el recorrido. La evaluación de si el recorrido fue optimizado será en función de si esta nueva hormiga trae más o menos comida.
Y luego de muchas iteraciones, tal como los videos de machine learning en los que una red neuronal pequeña aprende a llegar a una meta a lo largo de muchas generaciones (como en este video), las hormigas aprenden luego de un par de generaciones a llegar al mueble de las galletas en mi casa.
Conclusiones
Debo buscar formas de traer comida, y así reproducirme, no soy muy distinto a una hormiga después de todo.
Un libro bacán que leí hace algunos años
Está muy relacionado a estos temas, lo leí algo así como el 2020, cuando me empezó a interesar la collective intelligence y el tema de la lotocracia. El libro se llama Complex Adaptive Systems, de John H. Miller & Scott E. Page.