Operación Sixpack
No hay excusas
Como lo comenté en a mover la raja, me inscribí a clases semiparticulares de “entrenamiento híbrido” el primer lunes del año, y siendo ya la séptima semana puedo decir que el plan va viento en popa.
Esta es, por lejos, la ocasión en la que más en serio me he tomado esto de hacer ejercicio. Además de pasar de 3 clases a la semana a 5, estoy con una dieta disciplinada a cagar, sin nada de azúcar que no venga de una fruta, ni frituras o comida chatarra (sin contar instancias sociales, donde igual picoteo un poco de papas fritas para no quedar de weón fome), con 100+ gramos de proteína y 5 gramos de creatina todos los días.
Gran parte de mi optimismo es que no me da paja ir, es más, los días que no voy me dan ganas de haber ido, motivo principal de porqué me pasé al plan full de lunes a viernes.
La meta
Voy a sacar sixpack ctm, ya se lo prometí a mucha gente así que no puedo cagonear. Por suerte el lado más fácil para mí (el de la alimentación), parece ser el más importante. La verdad es que no sufro con las dietas, incluso diría que me ha costado más obligarme a comer cuando no he llegado a la meta calórica que privarme de comer cosas ricas, a las que les puedo decir que no sin mucho esfuerzo.
Todo lo anterior sumado a un buen punto de partida (empecé relativamente flaco, por lo que no tengo que perder tanto peso para alcanzar la meta), me dan confianza de que lo voy a lograr. ¿Y si no lo logro? Lo voy a lograr, ya me lo prometí, y me daría muuuy en el orgullo dejar esto a medias, aunque nunca se sabe lo que nos depara el futuro.