League of Legends
La droga más dura
Recuerdo perfectamente el día que jugué LoL por primera vez. Mi liceo había sido tomado, y en ausencia de toda autoridad en mi casa, saqué a escondidas el computador de mi papá y me lo descargué. Recuerdo haber jugado el tutorial con Ashe, sin entender mucho de lo que estaba pasando. Nada hacía presagiar que ese día conocí la droga más dura de todas, el fentanilo de los videojuegos, el League of Legends.
Cuando me preguntan cuál es mi videojuego favorito de toda la vida, suelo decir que es el Total War: Shogun 2, o el Civilization V, tal vez el Civilization VI, pero nunca digo que es el LoL, siendo que es por lejos el juego al que más horas le he dedicado en mi vida, y del que más enganchado he estado.
Creo que es razonable no considerar el LoL como tu juego favorito debido a esta naturaleza de ser una adicción más que algo de lo que disfrutas, pero creo que no es mi caso, y que en verdad me estoy engañando a mí mismo. Me gusta demasiado el LoL, es competitivo, intenso, estratégico, dinámico… realmente siento que tiene casi todas las cosas que uno busca en un juego.
A pesar de la fama que tiene de ser tóxico, creo que si eres capaz de controlar la frustración que te genera (que a veces puede ser ridículamente alta), te puede incluso ayudar a tener un mejor manejo de esta. Durante mi vida como lolero, a medida que fui creciendo, aprendí bastante a mantener la calma mientras jugaba. Desde que estoy en la U, no recuerdo realmente haberme enojado en una partida, y eso que te enfrentas constantemente a situaciones de alto estrés, y aunque para muchos esto parezca lo mínimo, mucha gente nunca aprende a mantener la compostura.
La adicción
Algo que creo que nunca he superado es la adicción al LoL. Supongo que como parte del proceso de madurar uno simplemente aprende a controlarse, y definitivamente soy capaz de no jugar LoL a voluntad. Llevo más de un año sin jugar una partida y creo que en los últimos 3 años no he jugado más de un par de semanas en las que lo instalé para revivir viejas glorias, para luego terminar desinstalándolo a la semana, o algo así.
Si juego tan poco, ¿por qué aún me considero adicto? El problema es que, incluso después de todo este tiempo, siento que podría estar jugando todo el día sin parar, si esto no representara un daño del que pueda estar consciente. Mierda, hay días que me dan unas ganas gigantescas de jugar LoL, sobre todo mientras veo a mis amigos jugar por Discord, y simplemente me aguanto y no lo hago.
Una de las cosas que me ha ayudado es no tener Windows. Como ya no lo tengo ni en mi notebook ni en mi PC, tendría que instalar una partición antes de poder jugar, ya que el lol no tiene soporte para Linux. He caído en intentos de instalarlo en particiones que ya no tengo, pero al final, por diversas razones, he terminado abandonando la idea.
YouTube
La verdad es que dejar de consumir LoL completamente es algo que jamás he hecho. Aún veo de vez en cuando videos de YouTube de LoL, o el competitivo cuando hay motivos para verlo (principalmente el Worlds, MSI y la LEC). Y aunque a veces un video dura lo mismo que una partida, es distinto el nivel de inmersión. Un video lo puedo interrumpir en cualquier momento, y no me inhabilita de hacer cosas, o tomar una pausa, en el LoL abandonar una partida no es una opción, creo que hay una gran diferencia entre ambas cosas.