Senutila lingvo

Gracias, gracias, no se molesten.

Decir que la recepción de mi círculo cercano al esperanto fue mala es quedarse corto; no he recibido más que bullying de mis amigos por enfrascarme en esta aventura. La única que ha encontrado simpática la idea es mi mamá, a quien quiero mucho.

¿Cómo afecta esto a Boca?

Me importa tres hectáreas de pico. En algún momento pensé en convencer a algún amigo de aprender esperanto también, pero es evidente que esto no va a ocurrir. Encuentro el esperanto una weá tan bacán (por lo que es, no por lo que aspira a ser), que puedo avanzar solo. La serotonina que generan las rachas de Duolingo será mi escudo y mi espada.

El avance

He aprendido algunas palabras nuevas, aunque siento que el método de enseñanza de Duolingo por sí mismo es demasiado incompleto; me da la impresión de que sin ayuda de otro medio que explique los fundamentos del lenguaje, no es mucho lo que se puede avanzar.

¿Qué aspira a ser el esperanto?

El esperanto es un lenguaje que pretende ser un lenguaje universal, que pueda ser aprendido fácilmente por todos y que pueda ser usado para comunicarse con todos.

¿Qué es el esperanto?

Exactamente eso, pero solo para las lenguas de Europa occidental.

¿Tiene esto algo de malo?

Para nada. Es natural que entre los países que comparten alfabeto y cultura se pueda dar el primer paso hacia un lenguaje universal. Si consideramos esta última como la meta final, no hay forma de que el esperanto no sea, como mínimo, un paso en la dirección correcta. Quizás otras culturas con similitudes más fuertes puedan hacer (o ya hicieron, no tengo idea) su propia versión del esperanto, y de a poco se vayan mezclando los idiomas hasta crear uno solo.

El culto del esperanto

Me he dado cuenta, por los manifiestos del esperanto y la comunidad que lo rodea, que hay mucho más que solo el idioma detrás de la idea, lo cual, por suerte, me agradó. Aun así, no cabe duda de que los que hicieron estos manifiestos se pasaron un poco la movie, pero jamás apuntaré con el dedo a una persona por soñar en grande.