Mcdonalización del software
McFrontpage
Hace unos días estaba hablando con unos amigos sobre el futuro del desarrollo de software con el rápido avance de la IA. Aunque un poco cliché, parece ser un tema inevitable entre los computines, y es que el terreno que han ganado estas tecnologías en cuanto a productividad en nuestra área en general es ridículo, y quién sabe hasta dónde llegarán estos avances.
Al menos para mí, empezar a usar Copilot en mis proyectos personales fue revolucionario. Y aunque por lo que se comenta en los pasillos del internet, Copilot no es el mejor asistente que hay, fue suficiente para dar la sensación de que proyectos que antes tomaban un mes se pueden hacer en un día.
Respecto a la velocidad con la que avanzan las herramientas de IA, uno de los escepticismos más comunes gira en torno al límite del modelo de transformadores y a lo estancados que parecen estar quedando con el tiempo los modelos más grandes. A pesar que desde el punto de vista técnico, todo esto parece ser cierto, siento que los más grandes avances de productividad en el corto plazo los va a ofrecer la creación de nuevas herramientas que utilicen los modelos más que la mejora de estos.
La nueva productividad
Me da la impresión de que en estos momentos, no en todas, pero sí en muchas de las áreas del desarrollo web, la intensidad laboral está disminuyendo cada vez más. A pesar de no tener el dato duro, en base a la experiencia de los desarrolladores de mi entorno (y un poco a la mía), la forma en la que se está utilizando la IA hace que la experiencia del desarrollo sea un tanto… dispersa. Cuando se programaba código a mano (algo que alcancé a hacer, y parece que seré una de las últimas generaciones en hacerlo) era muy razonable mantener un ritmo de trabajo constante, ya que entre los distintos pasos que tiene resolver un problema, ya casi no había “cuellos de botella” por parte del software. Gracias a tecnologías como el hot reload, o los rápidos tiempos de compilación que ofrecen la mayoría de los frameworks, no había que esperar casi nada para seguir trabajando, el único cuello de botella era el ritmo que fuera capaz de tener nuestro cerebro.
No obstante, eso ha cambiado. Al menos a día de hoy, la IA es rápida pero no tanto, y mientras desarrollamos, muchas tareas que se pone a resolver la IA dado un prompt, nos dejan en “halt”, y con los flujos de trabajo que se tienen actualmente es difícil hacer otra cosa mientras esta hace su magia.
Siento que en estos titulares populistas de las empresas de IA hay un poco de verdad y un poco de mentira. Es verdad que cosas que antes se hacían en un mes de trabajo se hacen en un día, pero de trabajo efectivo, siendo esto algo así como el tiempo en el que estuviste prestando alta atención a lo que estabas haciendo. No digo que antes la gente programaba 100% concentrada la totalidad de su jornada laboral, esto es mentira, pero creo que como mínimo la densidad del trabajo no es la misma, es bastante menor.
Symphony
Uno de los grandes saltos de productividad en esta rápida y frenética etapa de la IA creo se dará cuando se logre solucionar este problema, cuando se logren rellenar estos “huecos” de productividad. Symphony es un sistema de orquestación de agentes de IA que intenta resolver el problema del cambio de contexto. Se entiende el problema del cambio de contexto como el costo que lleva al desarrollador pasar de una tarea a otra, en el que tienes que “volver a enchufarte” con el contexto del problema y la etapa de la solución.
Es natural pensar que si cambiar de contexto fuera gratis por así decirlo, la solución lógica al problema de esta baja densidad del trabajo sería simplemente trabajar en varios proyectos a la vez. Sobre esto, una de las líneas que me llegó de este interesante artículo (que me compartió el blaz btw) fue “The agents were fast, but we had a system bottleneck: human attention.”. Diría que gracias a este artículo fui capaz de articular en este blog cosas que pensaba pero que no podía explicarme ni a mí mismo, muy recomendado.
Aunque parece que el proyecto no tendrá continuidad, no me cabe duda que va en la dirección correcta. El siguiente paso es buscar optimizaciones del tipo la película de McDonalds, ningún trabajador puede estar esperando a que las hamburguesas se terminen de freír, siempre hay algo que hacer. El local funcionando como un reloj perfecto en el que todo se sirve just in time (por cierto, no vi la película, me salió en un tiktok).
McSoftware
Si herramientas como esta llegan a resolver estos problemas solo el tiempo lo dirá, pero la callampera definitiva que me he dedicado a compartir en mis últimos carretes ha sido que, uno de los grandes mercados por explotar de parte de nuestra industria es el del software “simple”, y que a día de hoy no cuesta ni una quinta parte del trabajo crear como desarrollador. Incluso en 2026 he sabido de personas que cobran del orden de los $300.000 por crear una landing page, es evidente para cualquiera del medio que esto es insostenible con el tiempo, y el mercado se encargará de regular este costo.
Intentos por cubrir este mercado no es que no haya habido, herramientas como WordPress intentan simplificar la labor de brindar estos servicios. Pero tal cosa como software muy barato, hecho “a la medida” pero a gran escala, no es algo que se haya masificado aún, hasta donde yo sepa. No creo que pase mucho tiempo para que veamos en los comerciales de los partidos de fútbol anuncios del tipo “crea tu software hecho a medida por solo 50 lucas”.
En un mundo donde las consultoras como Accenture son un restaurant caro y herramientas como WordPress son un Super 8, siento que un McDonalds es lo que puede revolucionar la industria. Software sin amor. Un ingeniero haciendo el pedido de 8 clientes a la vez, 5 prompts por cada cliente. Lo que antes fue un proyecto ahora será un ticket: Aquí está su página web, si no le gustó, compre otra. ¡Siguiente!